martes, 1 de septiembre de 2009

El Año Que Mis Padres Se Fueron De Vacaciones






En 1970, Brasil y el mundo parecían revolucionados, pero las preocupaciones de Mauro, de 12 años, no tienen nada que ver con el régimen militar que controla el país. Su mayor sueño es ver como Brasil gana por tercera vez el mundial de fútbol. De repente, es arrancado de sus padres y llevado a vivir en una extraña comunidad, Bom Retiro, un distrito de São Paulo, hogar de una gran comunidad judía e italiana entre otras culturas. Una conmovedora historia sobre superar tus límites y sobre la solidaridad.



Me la recomendaron, os la recomiendo (gracias Ferran)


"El año que mis padres se fueron de vacaciones". Cao Hamburguer

lunes, 8 de junio de 2009

Antonio

Mi amigo Fernando, gran y ecléctico melómano, me solicitó un homenaje al genial Antonio Vega.
El puso la idea y una canción, yo puse la otra.
Va por él, va por nosotros.





Antonio Vega, "Me quedo contigo", "El sitio de mi recreo"

domingo, 10 de mayo de 2009

Mayo

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.




Amancio Prada, "Romance del Prisionero"

domingo, 15 de marzo de 2009

La luz del universo

Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo
entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces,
cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.

"Poema 14", Pablo Neruda

viernes, 13 de marzo de 2009

¡Al fin!








Las fallas son a la primavera como el día a la noche...
Este año se esperaban de manera especial.