viernes, 29 de febrero de 2008

Resistir el vértigo

Estas fotografías de los obreros de los rascacielos de Nueva York trabajando, descansando y comiendo sobre unas vigas, impresionan. Muchos de los obreros de estas fotos de los años 30, son indios Mohawk ,de la tribu de los Iroqueses, que han contribuido a la construcción de estos edificios gracias a que son genéticamente resistentes al vértigo. Junto a estos, numerosos inmigrantes europeos trabajaron en duras condiciones para levantar estas torres.
Con vértigo o no, ahí están y su valor nos sigue admirando.



Fotografías de Charles C. Ebbets y Lewis Wickes Hine

12 comentarios:

anómina dijo...

Nunca he sentido vértigo, en cuanto a alturas, es más, me gusta ver las cosas desde lo alto, me da una sensación de poder, un poder ficticio claro está, pero siento que el mundo está a mis pies. Estas fotos ya las había visto y sí que impresionan, una cosa es ver las cosas desde arriba, otra distinta es comerme un bocadillo de mortadela en un andamio a más de 100 m y con la bota de vino, pipiripipi.
Pues desde aquí arriba se ven las cosas de maravilla y aquí he quedado con “ni un pelo de tonta que espero me haga el favor de asistir a este rendez-vous, prometo no empujar, o sólo lo justo.
Querida enemiga (que es un no-eufemismo de tu “poco amiga” no entiendo por qué pues a simpática no hay quién me gane, en la vida no virtual creo que te caería más que bien). Como verás yo sí que no tengo pelos y esto es cierto, mejor que el quemador de la cocina, el láser es lo más innovador y ni rastro de olor a pollo, te lo recomiendo y olvídate de lo rústico que estamos en el s. XXI.
Realmente no comprendo tu comentario pues te contradices a ti misma, dices que en estados de decaimiento (¿síntomas premenstruales? ¿picor? ¿escozor?) y por motivos de salud vas y lees los comentarios insustanciosos ¿cómo remedio para qué? ¿contra qué? Sinceramente no te entiendo. Si lo que verdaderamente te gusta son las entradas, pues quédate con ellas (maravillosas casi todas exceptuando algún calendario tetudo-camionero) y pasa de los comentarios que los humildes lectores de este blog le dedicamos, con no pincharlos te ahorras disgustos y sacarina. Y conste que no soy provocadora, como mucho provocativa y ahí sí, mmm, no hay quien me gane.
Me alegro que tengas la casa impoluta (en los tiempos que corren es difícil mantener la casa en condiciones óptimas, ya sabes, trabajo, stress y demás) y también que además tengas tiempo para flexiones, abdominales y reflexiones.
¿Mi sonrisa para caballeros sólo? Y para mujeres y niños, no escatimo en risas y en sonrisas, que son gratis, en eso también te equivocas. Sólo añadir que si te relees te comprenderás mejor, tal vez a mí también, pues no entiendo esa fobia antianónima contra mí. Un beso guapa (esta vez con los pelos justos, sólo donde han de estar).

Anónimo dijo...

Esta chica se ha equivocado de blog,¿no?

fernando dijo...

Ya es difícil aguantar en el andamio, y más si está en las alturas. Creo, no obstante, que hay sitio para todos.

ni un pelo de tonta dijo...

Ya veo que la seguridad en ti misma es muy pequeña, necesitas subirte alto para serntirte importante,a lo mejor desde alli y con catalejo alguien te encuentra provocativa e interesante. Lo de los picores lo dirás por propia experiencia, yo soy muy limpia y no tengo.
Con lo del laser me has deslumbrado, ¿de verdad existe ese tratamiento ?, si quieres te digo los precios que me cobran a mi por buena cliente.
Mi único objetivo era animar un poco la cursi monotonia de los comentarios, estoy haciendo una tesis de como despertar subconscientes desconocidos en el mundo de la "cultura". Por cierto ¿ a que te dedicas? lo digo por las intempestuosas horas a las que te dedicas a navegar. También pudiera ser que fueras insomne, lo que explicaria lo rápido que te revuelves ante un comentario sin importancia.
Con esto pongo punto y final, me alegro que seas de facil sonrisa y que te vaya todo bonito (de ilusiones se vive poco).
Se despide de ti, tu poco amiga sin un pelo de tonta.
PD: NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE.

anómina dijo...

¡Madre mía!, qué rabiosa te siento, menos mal que me puse la vacuna que si no, no sé yo... Relájate un poco, guapa, que tanto stress no es bueno y sonríe. Por mi parte también queda zanjada esta diatriba epistolar o comentarial, ¿ha sido insustancial que no insustancioso? Digamos que por mi parte gracioso. Un beso “enemiga íntima”. Te deseo lo mejor.
Y Fernando, plis, quítale la H al “os” (manías mías). El post, como siempre, genial y a tu altura. Otro beso, enorme, para ti. Requetemuuuuuuuuuaaaaaaaaaa.

Fernando dijo...

Decía y repito, hablar algo del post ¡leñe!

Anónimo dijo...

Hablas de valor pero si no sentían pánico a las alturas ¿se puede entender también como valor? Lo que no da miedo no envalentona o ¿tal vez sí? Esta gente no sólo almorzaba tan ricamente sino que además osaban echarse una plácida siesta entre las nubes. He encontrado más fotos. Mete aquí: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=496349 y aquí
http://coloradocolorin.wordpress.com/2008/01/10/almorzando-en-las-nubes/
Por más calendarios que hagan ilustrándolos con estas imágenes, impresionar impresionan, como tu entrada. Muy buena, sí que sí.

Fernando dijo...

Es cierto lo que dices anónimo amigo. Algo similar a esa placa que aparece en la estatua de un prócer en una viñeta de Mafalda: "a fulanito, luchador infatigable....". Y piensa Miguelito al leerlo: "así cualquiera, el mérito es estar cansado y seguir luchando".
Lo bien cierto es que con vértigo (los europeos) o sin el (los iroqueses), con las prisas que les imponía el ritmo de construcción y las escasas medidas de seguridad de aquellos tiempos, muchos de ellos fueron víctimas de accidentes.

Fernando dijo...

Queridísimas "anómina" y "ni un pelo de tonta":
Durante estos días he seguido con interés desmedido y en la relatividad de la distancia digital vuestros dialéctico cruce de comentarios. Me alegro que al menos la intimidad de estos comentarios haya logrado una apacible despedida y los mejores deseos entre ambas.
Besos por doquier y os dedico el próximo post.

Anónimo dijo...

No soy feminista, y creo que cada uno puede mostrar su cuerpo a quien quiera y cuando crea.
Ni me ofenden los calendarios de hombres ni los de mujeres, no deja de ser arte.
Nunca podría subirme a un andamio, ni siquiera al del primer piso, !vaya par de cojones¡, llegaron muy alto, pero pasaron desapercibidos.

Fernando dijo...

Como decía aquel: "lo que se han de comer los gusanos que lo vean los cristianos". En cualquier caso no se si pasaremos a la historia pero siempre podemos soñar con lo más alto...

nomada dijo...

QUE CLAVADOS....BYE!!!